¿Vuelta a las terapias?

¿Vuelta a las terapias? Vuelta a las terapias es una pregunta retórica. Les voy a contar brevemente por qué. El relato de cómo a un niño prematuro extremo se le van mermando horas poco a poco por criterio profesional pero no por mejoría del paciente. Una queja que en los pasillos resuena entre más familias. Casi 4 años -los que tiene de vida mi hijo- hemos sido pacientes, empáticos, conscientes de que todo servicio sanitario no es perfecto; pero cuando mi hijo no mejora sino se ralentiza y empeora, es cuando hay que escribir para contarlo. Como les comenté por

Maya 26+1

Maya 26+1 Recuerdo que era un jueves 28 de marzo, un día como otro cualquiera. Fui a una consulta rutinaria, con el ginecólogo. Iba muy emocionada como siempre que iba a ver a mi pequeña Maya. Pero ese día no iba todo bien como de costumbre. El médico me dijo que mi cuello del útero se estaba acortando mucho, es decir, que me estaba poniendo de parto y me derivó al Hospital General de La Palma, vivimos en la isla bonita. Yo no lo entendí hasta que llegué al hospital, me volvieron a explorar, tan solo tenía 23 semanas de

Unai y Aina 25+0

Unai y Aina 25+0 Estaba embarazada y me encontraba en la semana 24 + 2 de gestación de mis mellizos Unai y Aina. Nunca olvidaré la cara de la ginecóloga esa tarde del 11 de mayo de 2018. Ingresé por urgencias en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC), acudí por pequeños cólicos, más suaves que los de la regla, y lo que creía que podía ser, pérdida de líquido de mis bebés. Me comenzaron a explorar, era la ginecóloga residente, comienza a realizar un tacto y dice:  “Está dilatada completa, y toco algo que no consigo identificar”.

Despedida

Despedida Llegamos a la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales), todo apuntaba a que era una despedida, era la segunda vez que veía a mis hijos, y la última que vería a uno de ellos. Nos recibió en el box la doctora Mónica y Katia de enfermería. Nosotros estábamos aturdidos, llorando y angustiados, yo continuaba con el mismo dolor intenso. Las caras y expresión eran de pena, empezó a contar qué había pasado. La noche de Eduardo Durante la noche, Eduardo había tenido varios paros, comenzó diciéndonos la doctora. “Estaba muy mal y hemos hecho todo lo que está en

Minerva 25+5

Minerva 25+5 Hola, soy Davinia, mamá de Minerva que nació de 25+5 y pesó 500 gramos. Todo comenzó el 26 de diciembre del año pasado, en la revisión rutinaria del embarazo por alto riesgo por mi tensión, cuando me dijeron que me tenía que quedar ingresada porque la misma estaba alta y a Minerva no le estaban llegando bien los nutrientes y tenía poco peso para las semanas que llevábamos. Así que yo empecé a llorar como nunca, o eso pensaba, porque era todo lo que había deseado: ser madre y tener un hij@. Así que nada, me llevaron a

Gabriel 26+6

Gabriel 26+6 Mi nombre es Verónica y soy mamá de un gran prematuro guerrero valiente que hoy cumple 9 años. Su nombre es Gabriel y nació de 26 +6 semanas pesando 650 gramos. Me subió la tensión demasiado (preeclampsia) y no lo estaba alimentando bien, por eso, me ingresaron. Estuve una semana en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria tomando medicación para la tensión, con analíticas de sangre y orina diarios, pero justo a la semana tuvieron que hacer una cesárea urgente porque mi tensión estaba muy descontrolada y corría peligro mi vida y el bebé estaba sufriendo. Y